Alguna vez te hicieron esta mágica pregunta? Alguna vez te hiciste esa pregunta?
Te sorprendería saber que pasa por la mente de cada niño, en la presencia de este hipotético futuro. En la inocencia, la mente divaga por lo mítico, lo irreal, lo fantasioso y seguramente por los ejemplos recibidos de los adultos de la casa. Hadas madrinas, policías, bomberos, astronautas, bailarinas, cantantes, ingenieros, científicos y doctores, son apenas parte de la infinidad de respuestas que los infantes nos pudieran dar y pueden estar seguros que el futuro les depara, en la inmensa mayoría de los casos, algo muy distinto a los sueños de la infancia.
Somos los padres, los tutores, los guías, los encargados de fomentar y descubrir habilidades, destrezas, actitudes, que marquen la diferencia entre una profesión u otra. Eso si, nunca perdamos de vista que es nuestro deber alimentar el deseo de superación en cada niño, que debemos esforzarnos por inculcar la educación, como el mejor modelo para alcanzar el éxto en la vida.
Es aquí en donde llego a la avenida paralela que todo ser humano debe transitar y de la cual, nosotros como representantes responsables debemos señalar. Es posible que en los países del primer mundo, esos tan solicitados por las crisis económicas y sociales de nuestros países, como destinos principales de la inmigración, un joven recién graduado de cualquier profesión, tenga una gran posibilidad de establecerse en el ejercicio de la misma y ostentar un salario que cubra sus necesidades y que pueda escalar hacia mejores puestos con un óptimo desempeño. En nuestro caso y me refiero a los países subdesarrollados, estamos exportando mano de obra de profesionales que van a trabajar como constructores, obreros, lavadores de platos y otros, lo cual no es malo ni criticable, pero aquí radica la esencia de este escrito, no importa cual es la profesión que escogió tu hijo para el futuro, lo que si importa son las "artes" que pueda aprender durante su desarrollo profesional. No es lo mismo un ingeniero migrando, que un ingeniero que sepa hacer pan, que sepa soldar, que sepa mecánica automotriz, que sepa cortar pelo, que sepa refrigeración o que sepa cualquier otro "arte" que lo haga ganarse la vida.
Preocúpate porque tus hijos conozcan como ganarse la vida, como trabajar en varias actividades, sin depender exclusivamente de su profesión, porque desgraciadamente nuestra región cada día estará más distante del desarrollo y aunque duela, los veremos partir uno a uno y nada mejor que saber que llevan herramientas suficientes para sobrevivir.
Hoy en día, nadie debe dejar de dominar un "arte". Nunca es tarde.
Vicente Colmenares Tovar
V-7661177

